miércoles, 1 de julio de 2009

Saharauis



Como todos los veranos tenemos entre nosotros a los niños que vienen del Sahara. Unas vacaciones donde intentaran disfrutar y de paso olvidar el inhóspito lugar donde sobreviven. La mirada de este niño me llamó la atención nada mas entrar en la sala donde los pequeños esperaban ser recibidos por sus familias de acogida. Otros niños se tapaban la cara al verme con la cámara. En un rincón de la sala uno de los chicos mostraba a otros el regalo que había traído a su familia adoptiva, un lagarto disecado, que guardó avergonzado cuando nos acercamos a verlo. Todos los años las mismas estampas y todos los años igual de emotivas. Me encanta asistir a estos momentos.

3 comentarios:

JL LEAL dijo...

Es verdad q son unos buenos momentos, pero yo lo q siguo sin entender es el hecho de que vale, los traes, los mimas, intentas q se los pasen muy muy bien, y luego los devuelves a su cruda realidad. No estaremos criando carne de patera??
Q conste q estoy de acuerdo en q vengan y en darles todo, pero es que no se si el resto del año alguien se preocupa por ellos.

Álvaro dijo...

Duras historias las que traen estos pobres críon debajo del brazo.
Saludos y enhorabuena por la foto.

AguLuna dijo...

Normalmente vienen a pasar unos días de disfrute y a que se les haga un chequeo medico en condiciones. Durante el resto del año hay diversas ayudas que van desde el envío de comida y materiales a la visita de médicos y enfermeras-os voluntarios que operan lo que buenamente se puede operar en el desierto.
Gracias a ambos.