



Tengo muy clara una de las leyes de Murphy en esto de la fotografía y es que no dejes para luego la foto que puedas hacer en el momento. Siempre que veo algo interesante pero, que por uno u otro motivo, no puedo pararme a fotografiar, es foto perdida. Pero también es cierto que el que busca encuentra. Eso me pasó con Antonio, este afilador de profesión que deje pasar en su día por las prisas típicas del oficio y al que tuve la suerte de encontrar días después no sin antes dar una cuantas vueltas en su busca. La excepción que confirma la regla.


























