
Toda la mañana en la puerta de los juzgados de Úbeda esperando que salga de declarar el autor confeso de matar a un anciano por cuestiones de lindes. Haciendo puertas estábamos tres gatos y cuando por fin se deciden a sacarlo montan un despliegue de seguridad bastante absurdo aduciendo que velaban por la seguridad del acusado, que podía haber familiares del difunto y liarse una buena. Miramos alrededor de la plaza, enorme por cierto, y no había ni un alma asi que esta claro que no querían que sacáramos la foto del reo. Nos ponen tres coches en medio, lo sacan por una puerta lateral a la que han pegado el coche y encima agachado y tapado con un jersey, vamos, que no querían fotos. Normalmente tanto celo desproporcionado suele ser cuando el reo tiene amigos o parientes en las esferas de la Policía o la Justicia, desconozco si este era el caso pero mosquea un montón. Parecía que los delincuentes eramos nosotros y llamaron a la policía local para que les hiciera el trabajo sucio con la prensa y todo para llevarse a un señor de 60 años que se había entregado el solito. Desproporcionado e injusto. La cara de tontos que se nos quedo si que era para fotografiarla. Suerte del que llego antes y lo pillo a la entrada en la que al parecer no había peligro de familiares ni nada porque lo llevaron dos guardias civiles ellos solitos y sin mas parafernalia. Lo dicho, los delincuentes nosotros.
Bueno una mañana perdida pero aproveche para echar un buen rato de charla con los compañeros de Úbeda y sacarle una fotillo a este perro que se cobijaba de la lluvia bajo el coche de la "Mereterica", a buen recaudo. Menos mal que de vuelta nos esperaba una comida por todo lo alto en la Escuela de Hostelería Gambrinus, comida maridada con cerveza...rica,rica.


























