domingo, 2 de diciembre de 2007

De los Tito de toda la vida


Durante la larga noche no se puede dejar de alimentar el horno. A mano y como siempre se a hecho y mientras Úbeda duerme, el calor va dando su dureza y brillante color verde al barro. Una de las imágenes mas bellas que pueden contemplarse en nuestro Patrimonio de la Humanidad no esta abierta al publico. Subido en lo alto del horno, una lluviosa y fría noche de invierno, mira que todo vaya bien y que el esfuerzo de muchos días de trabajo salga adelante sin contratiempos.

1 comentario:

PABLO TITO dijo...

Muy buena la foto, apañao, pero una puntualización, esta imagen si que está abierta al público que esté dispuesto a pasar toda la noche con nosotros.
Un saludo.