domingo, 27 de enero de 2008

Herida de guerra


Esta foto es del 2002. En Mengibar y durante una corrida de toros en una plaza portátil uno de los astados se empeño en amargarme la tarde al rematar justo donde estábamos el compañero, y sin embargo amigo, Lucas, y yo, cubriendo el festejo para nuestros respectivos periódicos. El Luquillas se pudo escapar de chiripa aferrándose a un hierro pero yo me quede con la cabeza rota y la cámara de la misma manera. Por el callejón corría que me las pelaba porque no sabia si el toro iba tras de mi hasta que el fallecido Diego Torres me paró. Intente volver al ruedo con la cabeza vendada y la camisa y la cara llenas de sangre pero me di cuenta de que la cámara estaba rota y me largue para Jaén (menos mal porque habría dado el espectáculo). Lo que mas me jodio es que no se pudieran recuperar las fotos hasta unos días después y no se publico nada. Este es el penoso aspecto de mi cabeza a los pocos días. En fin, una batallita más para contar.

2 comentarios:

Heckler dijo...

Jajajaja es que los toros tiene su miga....y mira que es dificil meterse en el burladero con todos los trastos colgando.
Menos mal que quedo en un susto!!

AguLuna dijo...

Tengo hasta un parte medico oficial como el que le dan a los toreros cuando los pilla el toro. Por la puerta grande, eins!