
No siempre esta profesión es tan divertida y agradable como a la gente le pueda parecer. Esta imagen es de una moción de censura en el ayuntamiento de Mengibar, la primera moción de esta legislatura en la provincia, las cosas estaban tensas desde hacia días y llegada la hora del pleno la seguridad era solo la de los agentes de la policía local del pueblo y una pareja de la Guardia Civil en la puerta, los asistentes por contra eran cientos así que a todas luces, y sabiendo como se sabe como acaban estas cosas, los policías que había eran pocos, así que después de un pleno con voces, gritos, empujones y demás tenemos el momento estelar en el que el nuevo y poco querido alcalde tiene que salir del ayuntamiento y enfrentarse a los que están en la puerta para "darle la enhorabuena" a su manera. Esperando este momento estábamos cuando llegan miembros del PP, uno de los tres partidos que presentan la moción, sin avisar y sin medios policiales fueron recibidos a voces, alguna patada, cigarrillos encendidos, no preguntaron siquiera si el hombre fumaba, y agua para todos sobre todo para mi que pare parte de la que amablemente tenían destinada para este caballero y para el nuevo alcalde. Menos mal que era agua y no piedras como el otro día en Huelva, caso Mari Luz, donde un compañero cámara salio herido y es que la masa suele ser cobarde y tonta y siempre hay algún "gracioso" que amparado por el gentío aprovecha para hacer de las suyas. Momentos antes a un compañero le pillaron la pierna con una mesa cuando arremetieron contra los concejales y este fin de semana a mi compañero Miguel lo acorralaron los familiares de un herido por arma de fuego que esta en el hospital y lo siguieron para quitarle la tarjeta de memoria, menos mal que solo le quitaron la tarjeta y no le rompieron la cámara como querían estos "amables señores". Gajes del oficio.